En memoria de Josefina Brun

Sucede en la literatura y en el teatro que aquellos textos dirigidos al público infantil y juvenil se consideran la oveja negra, pues es común el desaire de algunos intérpretes y creadores; incluso algunos niegan su existencia como rama teatral y/o literaria.  

Hacer un libro en donde se habla de sus orígenes hasta nuestros días es una labor que requiere muchos años de investigación, un archivo completísimo y una gran persistencia. Por eso, cuando logra salir a la luz una publicación de este tipo se agradece y se festeja.

Josefina Brun, en el libro El teatro para niños y jóvenes en México 1810-2010 publicado hace un par de años por Conaculta, hizo un excelente trabajo que seguramente será de consulta obligada cuando se quiera conocer de esta rama del teatro. La investigadora no se limita a abordar los montajes sino también refiere los libros que se han publicado durante los 200 años que abarca el estudio.

La publicación de gran formato, en una edición sumamente cuidada, se divide en seis capítulos en donde se hace un repaso por el teatro imperante en la Nueva España, dando especial énfasis al teatro religioso de los jesuitas. En el segundo capítulo se describe el nacimiento de los títeres de los hermanos Aranda de Tlaxcala, ya a mediados del siglo XIX. Posteriormente se habla de los montajes hechos durante la época del porfiriato y la creación de los primeros Jardines de Niños en México que dieron pie al teatro escolar. Años después, México, nutriéndose del resto del mundo, empieza a hacer adaptaciones de las novelas de Julio Verne y de los cuentos clásicos.

Encontramos además, ilustradas por fotografías de archivo, anécdotas de la época de Madero, Vasconcelos y Pancho Villa. Años en donde no sólo el teatro, sino igualmente otras manifestaciones artísticas debían sortear los cambios sociales de un país que estaba acomodándose de forma abrupta.  

El libro llega hasta fechas recientes en donde autores como Sabina Berman, Berta Hiriart, Amaranta Leyva, Antonio Zúñiga, Javier Malpica y Jaime Chabaud han ofrecido sus textos al público infantil y juvenil, hablándoles de temas arriesgados que en otro tiempo eran tabú o difíciles de abordar.  Hoy, debido a un tiempo largo de maduración escénica, conviven títeres, marionetas y actores en situaciones que logran conmover a los niños y jóvenes; un público exigente y sin prejuicios.

Sirvan estas líneas para recordar a Josefina Brun recientemente fallecida. Gran investigadora del teatro en México, motor de publicaciones como La Cabra, Escénica y Artes escénicas. Figura que hará falta para reafirmar el teatro a través de sus testimonios. 

Elman Trevizo

página del escritor Elman Trevizo